lunedì 23 aprile 2012

GRUPO DE LA PALABRA

... con las mujeres que trabajan con las hermanas







Meditamos y actualizamos la Palabra (Juan 4, 5 – 30)

 
LA   SED  DE  LA  SAMARITANA…..
LA   SED  DE  LA  MUJER  PERUANA…

Sed de libertad: La samaritana  es prisionera de sus pecados y del juicio de los demás. Era prisionera también de una idea: pensaba que nadie iba a amarla de verdad y gratuitamente…
 Sed de cariño, de comprensión… de alguien dispuesto ad escucharla… de ser aceptada así como era: con su historia pesada  y  sus problemas…
Sed de amor hacia sí misma y hacia Dios (…ella estaba esperando el Mesías)
Sed de perdón hacia sí misma: Su historia le pesaba mucho…por eso se escapaba de los demás…
 Es cierto: es muy fácil juzgar….



La mujer peruana tiene mucha sed de libertad y superación: Ella quiere decir su opinión y muchas veces el hombre se lo impide devaluándola…y quiere también mejorar su vida, sin esperar siempre la aprobación  de los demás....
Mucha sed de cariño y afecto…pero muchas veces es utilizada y se queda sola con los hijos…
Mucha sed de respeto: Hay mucho maltrato en las familias, físico y psicológico… Sed de ser valorada por sus capacidades y talentos….
Sed de autoestima: Muchas veces “se deja devaluar” por qué no cree en sí misma y en lo que vale…
¡Sed de conocimiento de sus derechos! Lamentándolo mucho, la mujer peruana no habla mucho por  vergüenza… y por  ser “esclava” de una costumbre aprendida y aceptada…

·         
      * ¿Qué novedades trae Jesús para la mujer?
Nos gusta mucho que Jesús hable con una mujer… esto significa que para Jesús la mujer tiene el mismo valor que el hombre…  el mismo valor de sus discípulos. Jesús nos recuerda que delante de los ojos de Dios somos todos iguales, tenemos para Él el mismo valor… y capacidades que nadie puede ocultar…
En este texto bíblico podemos ver también el hecho que Dios no se puede amarrar en un edificio… nadie puede apoderarse de Él: todos pueden rezarle y hablar con Él… 

·        *Concretamente ¿qué podemos hacer para que la novedad de Jesús se convierta en realidad?
Como mujeres, estamos llamadas a aceptar nuestra historia, a pesar de todos los errores y fallas que hemos cometido: porque ¡Dios nos quiere!. Tenemos que tener más esperanza, más fe en nosotras mismas y en Dios…
Es importante conocer nuestros derechos de mujeres… y decirlos y defenderlos con mucha libertad y valentía…
¡Los hombres y las mujeres somos iguales!
 


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